28/2/10

Amigos

Charly Olmo, Jmp y Carlos Aprea
Alejandro Malfatti, Rubén Sacchi, Jmp y Ramón Tarruella
Julián Axat, Carlos Aprea, Jmp y Gustavo Caso Rosendi
Bocha, Raúl Cadelli, Jmp y Hugo A. Pallaoro
Rubén Sacchi, Eva, Jmp y Sebastián Lalaurette
Elena, Analía, Jmp, Soledad y Renee
Augusto y Jmp
Gustavo Caso Rosendi, Ramón Tarruella, Julián Axat y Jmp

Elena y Analía
Virginia y Jmp
Ana, Ale, Bocha y Jm
El Nene
RT y Jm
Luchi y Raúl

27/2/10

Casa


LA CASA VERDE

construiré mi casa no tan lejos
de los seres queridos no tan cerca
del dolor

incendiada casa de hiedras y enamoradas /
heraldos de rocío / no vivirá el lujo la austeridad
será comarca / de las paredes de la casa
brotarán fragancias pigmentadas
jazmines chinos y amarillos
y rojas campanas como harapiento
muro silencioso

una casa verde precedida en su camino
por profundas torres de cipreses
niquelados álamos develadores
de apotegmas azules

una casa vegetal morada
en alguno de sus rincones una siempreviva
adivinadora araucaria ofrendando
en momentos de mortal necesidad
nutriente mosto / para que a la hora
de la sacra ceremonia
su leyenda se cristalice pura

construiré mi casa / mi verde
casa / tendré profana sepultura

21/12/1991
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De “En medio de la lluvia, la noche, el día”, 1983-1991
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Foto: Jmp
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© José María Pallaoro
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26/2/10

Costumbres


EL HOMBRE SECRETO

arden pájaros
en la diestra
del hombre secreto

y en ciertas noches
cuando inventa pergaminos
deambula entre carteles
y dormidas calles
de indiferente música
“sé que está” dice “que existe
en algún lugar” (después de todo)
amor / vida
no dejarán jamás
(aún en medio de
la lluvia
la noche
el día)

de ser
una bendita costumbre

08/1985, inédito
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De “En medio de la lluvia, la noche, el día”, 1983-1991
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Foto cabecera: Jmp
Imagen: Pandora

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© José María Pallaoro
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25/2/10

En un descuido


EN UN DESCUIDO

en un descuido
amuré la sortija
a la descascarada pared
entre cerrojos mis ojos
la escarbaron dulces
amontonando deshechos
cruzando las piernas

y así el solitario
de plazas y jardines
descalzó el alma

dejó el candado
ensortijado a la verja
y sin llaves

y nunca más la mueca
triste el llanto
sin aparecer

1983, inédito.
De “En medio de la lluvia, la noche, el día", (1983-1991)

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Foto: Jmp
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© José María Pallaoro
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24/2/10

Don Silva


DON SILVA

Don Silva detuvo la bicicleta para conversar, volvía a casa el hombre necesitado de contar, y contó que a su niña, a su niña de quince años, que hace seis lo visita, está en coma, en un hospital de Berazategui o Gonnet, ahora no recuerda, la niña de quince años hace una semana se perdió en la noche, la encontró un colectivero de línea, molida a palos, hace una semana que está en coma, dice, don Silva, el correntino le dicen y dice don silva, mientras caminamos la calle, él con su bicicleta en la mano, yo gambeteando los autos que nos afeitan, como el enmascarado grito “Aio Silva”, don Silva que está esperando que salga la niña de quince de coma para saber quién es, quiénes son, los hijos de Cuca, que está calzado con facón, cuchilla, y que va a gozar cuando vea brotar a borbotones la sangre de los desgraciados dice, don Silva, que hace una semana carga el fierro esperando el momento, que cuando cae el sol pasea por el jardín, por la calle, con una pistola cargando, dice, don Silva que no le teme a la sangre que espera ansioso surja a borbotones de los cuerpos desgraciados dice, don Silva, hace muchos años, cuando era joven, de treinta y dos lonjazos, y con total razón, dio muerte a un desgraciado y sólo pagó tres de los siete años que le correspondían y todo porque estaba en su derecho, dice, don Silva, que espera a la niña de quince salga de la coma para saber, que está esperando que corra la sangre, que la culpa la tiene este turco hijo de la misma señora bailantera, me dice don Silva que en tiempos de los milicos estábamos mejor porque estas cosas no pasaban dice, don Silva, que no parece muy convencido


1998, En “El mago” (1998-1999), inédito
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Foto: “Casa de don Silva”, Jmp
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© José María Pallaoro
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22/2/10

Poesía pura


POESÍA PURA

después de la ducha
el vate cuelga de la percha
la bata
húmeda, blanca,

y seco va,
aún desnudo,
hacia el escritorio

a trabajar
limpio
de toda impureza

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Foto: Jmp
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© José María Pallaoro
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19/2/10

La última palabra


LA ÚLTIMA PALABRA

Una de las formas de la muerte,
este vivir desamando, abrigado siempre
en la última palabra.

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Foto: Jmp
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© José María Pallaoro
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18/2/10

Acción política



ACCIÓN POLÍTICA


                                                a Julia Butterfly Hill



Un árbol. Una secuoya roja de California.
En la secuoya, una mujer hermosa como árbol.
Dicen de las secuoyas, son árboles elevadísimos.
Dicen también, hay una mujer cercana al cielo.

La Pacific Lumber es una Compañia
a la que molesta secuoyas, mujeres, cielos.
Para la mujer árbol primero está la tierra, las raíces, por eso abraza la Luna.
Las empresas hacen negocios. En los negocios
los números son importantes.

Una mujer pájaro abrazada a una secuoya
durante 738 días.
738 días multiplicado por cientos de secuoyas
es un mal negocio para la Pacific Lumber.
Nombre extraño para una empresa de negocios.

Julia es un hermoso nombre, tan hermoso
como una secuoya.
Una acción política a veces da frutos.

Hay un lugar en California donde un bosque
de secuoyas quiere ser inmortal.
Eso dicen de las secuoyas.

Pero tanto depende de mujeres, hombres
mortales que se eleven al cielo. Como mariposas.




1999, en "El mago y otros textos" (1998-1999).
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16/2/10

Un aspecto poco conocido de las personalidades de Jorge Rivelli y José María Pallaoro


A brillar, mi amor

Un aspecto poco conocido de las personalidades de Jorge Rivelli y José María Pallaoro

La instantánea, como muchos otros actos creativos, la sacó Alejandra Mendé. El lugar: “Bar La Poesía”, en Chile esquina Bolívar, en el ahora recoleto barrio de San Telmo. El día: miércoles 10 de febrero, al atardecer-noche. Los personajes: Jorge Rivelli y José María Pallaoro. La excusa: lectura de los poetas norteamericanos Sam Hamill y Alfred Corn. Los poemas brillaron, al igual que las calvas de los directores de las revistas de poesía “Omero” y “El espiniyo”.

15/2/10

Antes de que ocurriera


EL GOLPE

a RGA

un cubo vacío
de ideas
sube
la escalera

antes de que ocurriera
todos lo sabíamos

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Cabecera: Argentina acostada
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© José María Pallaoro
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12/2/10

El medio es el mensaje


MEDIOS

“Por el prado de la inocencia no se llega a ningún lugar”. El Gran Maestro barruntaba claridad en sus conceptos. “Que la verdad no nos haga perder el sendero de nuestro bien”, y aconsejó a su discípulo embarrar la cancha, tirar clavos miguelitos, cáscaras de banana, un poco de aceite de oliva para sahumar un aliento evangelizador. Hizo armar cuevas con alacranes y parvas para alimentar a bestias venenosas que no menciono para no avivar giles. Luego, el Gran Maestro ordenó a su lacayo: “Levántate y anda”. Y el muchacho se levantó y anduvo, muy poco por cierto, cayó, envenenado, mortalmente. Al otro día, el Gran Maestro, un tuteador de primera, publicó en los clasificados del gran diario argentino: “Discípulo busco. La Verdad te espera. Vacante limitada.”

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Cabecera: Tapa gran diario argentino de cabeza (fragmento)
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© José María Pallaoro
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11/2/10

Proposiciones


EL LOLE EN PROPOSICIONES

La segunda es la vencida:

La verdad, me importa tres pitos.
La verdad me importa tres pitos.

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Foto: Cabeza con pelo
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© José María Pallaoro
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Desiertos


DESIERTOS

En esa casa los autos nunca se detienen. Sin embargo, las hormigas trabajan. Los pajaritos hacen nido. Cada tanto un vagabundo escribe en las paredes. Dicen que hubo un tiempo en que los autos estacionaban en sus orillas y todo era desierto.





Foto: Jmp
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9/2/10

Calvas


CALVAS


Caminando se pierde pelo y se crece mucho más. Crece el cerebro, por eso caminamos. Y por caminar perdemos el pelo, y crecemos. Al ser pelado se calienta mucho más la cabeza, no circula el aire. Como el efecto de una gota de agua cayendo en una sartén hirviendo son los pelados, muy calientes, en todos los sentidos, y hay que tener mucho cuidado con ellos, además de quererlos.


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Foto: Jmp

6/2/10

El sonido de tus ojos (un koan)


EL SONIDO DE TUS OJOS

Aplaudir. No con las manos. Aplaudir, agitando un poco el silencio; alejando las oscuras nubes del corazón.


Wittgenstein y el koan

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Foto: Jmp
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© José María Pallaoro
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5/2/10

Oymyakon


OYMYAKON

     Hay agua sobre el escritorio en estado líquido. ¿Resto de una mateada? Es posible. Pero todo el mundo apoya vasos y botellas, lágrimas que contuvieron durante la noche y pasean junto al nuevo amanecer. No pongo en tela de juicio la mateada, aunque siempre toma solo en las horas en que puede estar solo. En las otras, con cualquier excusa dice que tiene que caminar por el jardín, estirar las piernas, elongar, llevar los brazos lo más cerca posible del cielo. No te mates, le gritan. Vení, tomáte este verdolaga que entibia.



     Ellos nada saben de este inmenso escalofrío a siete mil kilómetros de Moscú.



Foto: Jmp, "Taller".

4/2/10

Poetas de provincia


POETAS DE PROVINCIA

Hay que romper la telaraña, hasta pagaría una edición impresa, negra, bien maldita y a todo lujo. Necesito creer que la mayoría de los antologados estará de acuerdo. Un batacazo, eso sería. Terminaríamos con el ninguneo y alegraríamos a más de un corazón, y alguno que otro “bum-bum-lalalala”. Tal vez, incluso, concluya esta modorra provincial que tanto bostezo nos deparó. Una mirada historiográfica nos da la razón, que como todos sabemos no siempre abunda.

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Foto: jmp
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© José María Pallaoro
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2/2/10

Tatuajes



TATUAJES




La pensaba como a una diosa felina. Aunque en realidad era otra cosa, una verdadera zoología quebrada. Una gatita, en todo caso, tatuada en sus tetillas y en su trasero, con demasiados pocos años en su haber, y casi nada que decir. En vez de provocarnos, nos hacía divertir como suelen hacer esas chicas anarco-burguesas que muestran su plasticidad literaria a través de facebook.



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1/2/10

Calles


CALLES

Las calles suelen terminar, de eso estoy seguro. Un amigo dice que en bares, otro en una casa de tenue luz roja, un tercero en un tala que viene de la infancia. Convengamos que los lugares donde las calles terminan pueden ser infinitos, o casi. A la sombra del paraíso estiro las piernas y sofocado tomo el áspero y putrefacto aire que pareciera llegar del norte, trato de darme impulso, y seguir caminando, al sur.

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Foto: jmp
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© José María Pallaoro
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