Son dos los que danzan
Libros de la talita dorada
Diagramación de cubierta e interiores:
La casa verde,sobre una pintura de Miguel Alzugaray «Sin azul» acrílico sobre tela, 0,60 cm x 0,80 cm., 1995.
© 2005, José María Pallaoro
ISBN: 987-97974-3-4a Mario Porro,
in memoriam,
y a Néstor Mux
Tres poemas:
Al natural
para Maite
Desnuda subes
la escalera de madera
cierro los ojos
para perpetuar
la suavidad de tus pasos
el vaivén de tus pechos
dejar afuera
–aunque más no sea
por esta noche–
la ciudad y la tristeza
decidida te acurrucarás
a mi lado
en un instante
en el instante preciso
en el que el cielo
se abrirá
a la fiesta de los cuerpos
al amor de los dos
Ella sabe
para L. Andreas
Sabe separar el árbol
del bosque
Ella oscurece
con su boca
el sol
Para nuestra dicha
pronto lloverá
Libros de la talita dorada
Diagramación de cubierta e interiores:
La casa verde,sobre una pintura de Miguel Alzugaray «Sin azul» acrílico sobre tela, 0,60 cm x 0,80 cm., 1995.
© 2005, José María Pallaoro
ISBN: 987-97974-3-4a Mario Porro,
in memoriam,
y a Néstor Mux
Tres poemas:
Al natural
para Maite
Desnuda subes
la escalera de madera
cierro los ojos
para perpetuar
la suavidad de tus pasos
el vaivén de tus pechos
dejar afuera
–aunque más no sea
por esta noche–
la ciudad y la tristeza
decidida te acurrucarás
a mi lado
en un instante
en el instante preciso
en el que el cielo
se abrirá
a la fiesta de los cuerpos
al amor de los dos
Ella sabe
para L. Andreas
Sabe separar el árbol
del bosque
Ella oscurece
con su boca
el sol
Para nuestra dicha
pronto lloverá
Cantar a tientas
para Horacio Castillo
Hace una cantidad de años
se solía dejar ciegos a los canarios
para lograr en su canto
mayor belleza
–actitud típicamente humana
como cortar lenguas
cercenar gargantas–
Hoy
las cosas no han mejorado
y los pájaros que aún sobreviven
cantan
a tientas
todo el tiempo
con señas desesperadas
para Horacio Castillo
Hace una cantidad de años
se solía dejar ciegos a los canarios
para lograr en su canto
mayor belleza
–actitud típicamente humana
como cortar lenguas
cercenar gargantas–
Hoy
las cosas no han mejorado
y los pájaros que aún sobreviven
cantan
a tientas
todo el tiempo
con señas desesperadas