14/11/09

A Leónidas Lamborghini



Ella golpea la puerta en la casa de su asesino.
El criado dice que su señor no la puede atender, que está
descansando, que vuelva nunca más. La utopía

inicia su camino
bajo la voluntad de una mujer
muerta.

a L.L. i.m.

Foto: jmp


2 comentarios:

Fernando Bonatto dijo...

Alguien que escribia sin retaceos
digo,con las patas en la fuente

José María Pallaoro dijo...

Un maestro.