
LA VARA DE SAUCE
La recogí de una poda
en casa de una amiga
y caminé
dejando señales
en la tierra
marcas en el polvo
y la clavé
como se clava al amor
en el baldío
cerca de la calle
y el cañaveral
Hoy es extraño
reconocernos
en esa vara de sauce
y en este árbol
que refresca
el jardín vacío
y que crece
hacia un cielo
a veces opaco
a veces limpio
que nos contempla
1 comentario:
Muy bueno, continúa así amigo mío.
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